Teoría General de los Sistemas y Cibernética

 

 

INTRODUCCION A CONCEPTOS BÁSICOS DE LA

TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS Y LA CIBERNETICA

Guía de estudio para los alumnos de Tecnología de la Información III, Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina.

Preparado por el Profesor Héctor Zamorano

Porqué estudiar sistemas? Esta debería ser la primer pregunta que el estudiante debería formularse, y de su respuesta dependerá el interés por el tema y por tanto, su dedicación. Digamos con total simpleza, que para observar y analizar la realidad disponemos de una serie de alternativas (métodos, formas, herramientas a usar, etc). En las Ciencias Económicas existe al menos hasta ahora un paradigma que se basa en todo un marco conceptual teórico y que ha desarrollado instrumentos adecuados: el enfoque sistémico. Recurriendo a ese conjunto de teorías y metodologías es como actuaremos frente a un objeto, por ejemplo una empresa, o un departamento de ella, en el ejercicio de nuestra actividad profesional.

 

Conceptos claves que el estudiante debe consolidar para una acabada comprensión de ésta guía:

perspectiva analítica para observar la realidad y perspectiva holística: visión orgánica de la realidad; paradigma; modelos y modelos de simulación; retroalimentación (feedback); diferenciación (especialización)

 

Organización de esta guía de estudio:

En primer término se abordará la Teoría General de Sistemas y el concepto de sistema a efectos de conformar un marco teórico adecuado que nos permita ubicarnos en ésta particular manera de abordar los sistemas. Para ello se avanzará hasta lo que hemos llamado segundo paradigma dejando para más adelante los avances conceptuales que conformarían el tercer paradigma.

A continuación nos introduciremos en el análisis de dos métodos que, a partir del marco conformado por la teoría de sistemas,  nos permiten llevar a cabo nuestro trabajo desde esa perspectiva: la dinámica de sistemas y “the systems thinking” ( si bien soy reacio al uso de palabras extranjeras, no hay disponible una traducción que exprese el concepto de lo denominado systems thinking)

Luego se expondrán los elementos teóricos introducidos por N. Luhmann y que nos ubicarán en el tercer paradigma de sistema.

Finalmente se abordará el análisis del concepto de Cibernética y sus implicancias en nuestra actividad profesional.

Introducción:

En general, la Teoría General de Sistemas conforma una manera sistemática y científica de aproximación y representación de la realidad, permitiendo además formas de trabajo transdisciplinarias.

La fundamental característica de éste paradigma científico se encuentra en su perspectiva holística e integradora, donde lo importante a ser considerado son las interrelaciones y los conjuntos que las mismas permiten distinguir del entorno.

El nacimiento de ésta teoría se atribuye al biólogo Ludwing von Bertalanffy (1901 – 1972).

Esta particular forma de observar la realidad surge en contraposición a los enfoques analíticos y reduccionistas que se venían empleando hasta entonces.

A partir de principios extraídos de la biología, Bertalanffy conforma entonces una idea de totalidad orgánica, enfrentada con el anterior paradigma que se basaba en una imagen inorgánica del mundo.

Sistemas: concepto y clasificaciones básicas:

Para nuestra formación profesional, y sobre todo, en la especialidad que ésta materia aborda (Diseño de Sistemas de Información para apoyo a la toma de decisiones) resulta esencial tener en claro el concepto de sistema.

Cuando se habla de sistemas aparece la idea de totalidad, pero las propiedades de esa totalidad no responden a la simple agregación de partes o componentes y sus respectivas propiedades. Esa totalidad surge como algo distinto de sus componentes, y sus propiedades se generan en el interjuego de relaciones de dichas partes, surgiendo también como distintas a las de quienes la conforman.  Esta explicación responde al principio Aristotélico de que el todo es más que la suma de las partes (todo / parte).

Tomando éste primer principio y enriqueciéndolo, Bertalanffy observa que un sistema es distinguible de su entorno por la particular manera de relacionarse de sus componentes. Incorpora entonces un segundo paradigma: la relación todo / entorno, quedando de esta manera explicitado que un sistema establece un flujo de relaciones con el ambiente donde actúa.

Evidentemente, en ésa relación con su entorno, el sistema se verá obligado a efectuar adaptaciones en su interior de manera que su accionar resulte congruente con el marco que le presenta el ambiente donde se desenvuelve.

Tenemos así un sistema que persigue un objetivo donde sus partes integrantes son interdependientes, y un flujo de entradas y salidas por las cuales queda establecida una relación con el entorno.

Atendiendo a éste segundo paradigma, los sistemas podrían clasificarse:

a) según su entidad o constitución:

     a.1) reales: cuando suponen una existencia independiente a la del observador. Se trata por tanto de objetos externos al observador y cuya existencia es independiente de éste.

     a.2) ideales: se trata de construcciones simbólicas, como por ej. las matemáticas.

b) con relación al grado de interacción con su ambiente:

     b.1) abiertos: cuando son permeables a las influencias del entorno.

     b.2) cerrados: en los casos en los que no hay intercambio con el ambiente. Al respecto, y como se verá más adelante, se han realizado nuevas teorizaciones que recrean el segundo paradigma de sistema que estamos analizando, incorporando conceptos de autorreferencialidad y autopoiesis y que responderían a sistemas que encajan en ésta clasificación.

c) con referencia a su estabilidad o grado de variación de sus resultados:

     c.1) inestables

     c.2) estables

     Un sistema complejo se encuentra conformado por una gran cantidad de elementos, cada uno de ellos con un objetivo distinto, aunque congruente con el del sistema. No obstante, la inestabilidad sobreviene cuando el objetivo del sistema aparta al elemento de sus propios objetivos y éste reacciona de determinada forma intentando modificar el sistema para volver a acercar sus objetivos a los propios. En cambio, si los componentes de un sistema son persuadidos de producir algún tipo de variación en bien del objetivo del sistema, se observará una mayor estabilidad en el comportamiento de éste.

Componentes de un sistema:

De acuerdo con lo expresado hasta aquí, y siempre respondiendo al segundo paradigma, en un sistema podemos distinguir:

1.- Límite: es aquella frontera que separa el sistema de su entorno definiendo qué es lo que queda dentro y qué fuera.

2.- Elementos o partes: son los componentes que constituyen el sistema, pudiendo referirse a objetos o procesos.

3.- Red de relaciones entre las partes: pueden ser recíprocas o unidireccionales, estableciendo de que manera reacciona un elemento según el comportamiento de otro relacionado.

4.- Input: recursos del ambiente.

5.- Output: corrientes de salida de un sistema.

6.- Organización: conformaría un patrón de relaciones que definiría los estados posibles para un determinado sistema. La organización definiría los sentidos de las comunicaciones, sus prioridades, los momentos en que se produce la retroalimentación, etc.

7.- Estructura: Estaría conformada por la interrelaciones más o menos estables entre las partes que de ésta manera generan un ámbito de actuación o de desenvolvimiento de la red de relaciones regidas por una organización. Precisamente esa estructura que contiene la organización de interrelaciones es la que distingue al sistema de su entorno.

8.- Retroalimentación: proceso mediante el cual un sistema abierto recoge información sobre los efectos de su producto en el ambiente sirviéndole para adaptar sus procesos internos a efectos de mantener tanto su producto como sus efectos dentro de los límites deseados.

9.- Circularidad o Autocausalidad: cuando el elemento A causa a B, y B a C, pero C causa A, por tanto A es en lo esencial autocausado.

Figura Nº 1

TRABAJANDO EN LA PRACTICA DE NUESTRA PROFESION:

Resulta de importancia que no solo conceptualicemos, sino que además seamos capaces de poner en práctica dicho marco teórico, de utilizar en nuestro trabajo profesional, mediante una adecuada metodología, el paradigma recién comentado.

Los sistemas sociales son esencialmente dinámicos, esto significa que varían en su conformación con el paso del tiempo. La variable tiempo no puede ser separada de la consideración de un sistema, dado que una de las características fundamentales de éste es la retroalimentación. Por medio de la retroalimentación, un sistema controla objetivos deseados y objetivos alcanzados, modificaciones en el entorno, etc., y produce los cambios necesarios para corregir una dirección no deseada, con lo que se logran nuevos productos cuyo impacto vuelve a ser tomado por el proceso de retroalimentación, y así sucesivamente.

Teniendo en cuenta entonces el dinamismo propio de los sistemas, comentaremos a continuación dos metodologías para abordar un sistema, por ejemplo una empresa o un departamento de ella, y analizarlo desde la perspectiva sistémica: los modelos de simulación de dinámica de sistemas y el denominado “systems thinking”.

DINAMICA DE SISTEMAS:

Vamos a encarar el análisis de un particular enfoque para observar e interpretar un sistema.  Nos referiremos a sistemas de tipo social, dado que los sistemas físicos no nos competen profesionalmente.

Nunca olvidemos que la EMPRESA es una ORGANIZACION, y las organizaciones son formaciones sociales con fines específicos y se encuentran caracterizadas por la racionalidad en la forma de perseguir sus objetivos. 

Básicamente, la dinámica de sistemas es una metodología para estudiar y manejar la complejidad de los sistemas que se retroalimentan con los resultados de sus acciones, como sucede por ej. en los negocios. Aquí la característica principal es la retroalimentación. Para su aplicación práctica  ha desarrollado una especial manera de graficar el sistema bajo análisis (diagrama causal, diagrama de Forrester) y también diversas marcas comerciales de software  que permiten rápidamente captar de los gráficos la relaciones entre los elementos y facilitan la simulación de los modelos matemáticos así construídos.

Debemos reconocer los particulares inconvenientes que presentan los sistemas sociales al momento de su análisis,  dado que en ellos interviene la conducta humana. En un sistema social, al decir de Jay W. Forrester, las personas actuarían como dientes en el engranaje social y económico; los individuos representan sus respectivos papeles a la vez que son movidos por la presión impuesta por todo el sistema.

La dinámica de sistemas combina la teoría, los métodos  y la filosofía de los sistemas para analizar su comportamiento, habiendo surgido por la búsqueda de una mejor comprensión de la administración empresarial, habiéndose extendido hoy su aplicación a los campos de la ecología, la política, la medicina, etc. La dinámica de sistemas muestra cómo van cambiando los estados de un sistema bajo observación a través del tiempo.

El punto de partida de un proyecto de dinámica de sistema será un problema a resolver o un comportamiento indeseable a corregir. Para comenzar se recaba la información que, quienes participan en el sistema, poseen en sus mentes respecto del comportamiento de éste. Estas personas nos permitirán conocer la estructura del sistema y las normas que rigen sus decisiones. Téngase en cuenta entonces que no nos valdremos solo de datos cuantitativos, mensurables, sino que echaremos manos a algo mucho más prometedor: la experiencia humana.

Trataremos de descubrir las formas de retroalimentación que dispone el sistema, y organizaremos la información de manera de poder contar con un adecuado modelo representativo de la realidad bajo análisis.

“Al examinar una compañía, usamos nuestro conocimiento sobre la manera en que la estructura y las políticas determinan el comportamiento. Entrevistamos a la gente en relación con el modo en que toman sus decisiones. Las declaraciones que describen los motivos por los cuales se toman decisiones constituyen políticas que gobiernan una determinada acción. Un modelo de dinámica de sistemas es una estructura de políticas en interacción. Ellas determinan las decisiones cotidianas.” (FORRESTER Jay, Diseñando el futuro, 1998)

Las entrevistas permiten elaborar un modelo descriptivo del comportamiento del sistema, que con toda seguridad será demasiado complejo para ser captado y resuelto por la mente humana, por ello debemos recurrir a la simulación por computadora: básica y simplemente, el modelo es expresado en cuanto a sus relaciones por medio de ecuaciones matemáticas que permitan su resolución por medio del ordenador. Así, estaremos en condiciones, siempre que el modelo sea suficientemente representativo del sistema , de simular el comportamiento de éste a lo largo del tiempo probando en él distintas medidas o cambios . De ésta manera no correremos los riesgos de “experimentar” nuestras decisiones en la realidad, ni deberemos esperar para evaluar los resultados. Esto permite detectar que la realimentación de los efectos de determinado cambio considerado a priori conveniente, a través del tiempo resulta contraproducente porque no ha atacado el problema sino disimulado los síntomas.

La dinámica de sistema ayuda a comprender de qué manera las políticas afectan las decisiones: se construye un modelo de simulación donde se incluyen los centros de toma de decisión y las políticas que deben atender. De ésta forma el modelo generará flujos de decisiones controladas por las políticas y generando un determinado estado del sistema, el que se retroalimentará de los resultados obtenidos y volverá a generar flujos de decisiones que responden a políticas, y así sucesivamente. Es fácil darse cuenta entonces que, si el comportamiento observado a través del tiempo en la simulación es indeseable, habrá que cambiar las políticas.

Resultan sumamente alentadoras las expectativas de Forrester cuando sostiene que el diseño de sistemas sociales se convertirá en una profesión reconocida. Y esto representa un muy serio desafío para el sistema educativo; “Los diseñadores de empresa serán capaces de reducir el número de errores en la estructura y políticas de las instituciones sociales. Un diseño correcto puede hacer que una empresa sea menos vulnerable a los cambios en el entorno empresarial… puede mejorar la estabilidad de empleo y producción”.

THE SYSTEMS THINKING:

Insisto en que no me resulta grato utilizar palabras o expresiones extranjeras, pero ésta expresión es el nombre o denominación de una metodología, por lo cual, al no contar con una adecuada traducción, solo podemos intentar en nuestra lengua tratar de explicar el concepto que tal nombre encierra. Su objetivo es la búsqueda de patrones de comportamientos dinámicos y consistentes en sistemas complejos y susceptibles de adaptación, tratando de predecir el comportamiento tanto de elementos como del sistema mismo. Para PETER SENGE estos sistemas son organizaciones abiertas al aprendizaje (SENGE, Peter M. , La quinta disciplina).

Se trata de una mejor, más natural y holística visión de los sistemas vivos, tales como los individuos, los equipos  o las organizaciones, tratando de obtener una clara visión de la manera en que sobreviven y prosperan en un ambiente tan dinámico como el actual.

El enfoque de todos los elementos en una organización nos brindará la definición y los logros de una organización con una amplia perspectiva de su visión (objetivo) y valores de satisfacción al cliente dentro de un marco de cambios y complejidad.

Precisamente es en la complejidad de la realidad en la que se hace hincapié:

un ignorante puede simplificar ignorando las complicaciones, pero se convertirá en un genio si al simplificar incluye dichas complicaciones”  (John E. Johnson)

A modo de ejemplo, transcribo una secuencia de preguntas que muestran un caso concreto abordado mediante ésta metodología:

a) Dónde queremos estar o llegar?

b) Cómo sabremos cuando hemos llegado allí?

c) Dónde nos encontramos en éste momento?

d) Cómo recorreremos el camino que resta?

e) Qué puede llegar a cambiar en el entorno en el futuro?

Cómo se observa, se trata de una manera holística de encarar el análisis, dejando de lado problemas puntuales, y menos aún descomponiendo tales problemas en sus componentes, y sobre todo, teniendo siempre presente una visión de futuro.

A ésta altura de la lectura, el estudiante habrá notado la similitud de los Systems Thinking con respecto a la anterior metodología desarrollada, la Dinámica de Sistemas. Ambos modos de aprehender la realidad de un sistema  se dedican a analizar las mismas clases de sistemas y comparten totalmente la misma perspectiva. Ambos construyen idénticos diagramas causales. La diferencia que podría mencionar es que la Dinámica de Sistemas avanza un paso más mediante la construcción de un modelo de simulación por computadora que le permitan anticipar el resultado de políticas alternativas.  En suma, los systems thinking podrían interpretarse como la captación de los modelos mentales que se encuentran en la organización, reconstruyendo así patrones de comportamiento o arquetipos, al estilo de los mencionados en el punto Algunas patologías propias de los sistemas empresa.

SISTEMAS AUTOPOIETICOS Y AUTORREFERENTES

A partir de los desarrollos teóricos de los biólogos chilenos Maturana y Valera respecto a la autopoiesis, Niklas Luhmann en su obra Sociedad y Sistema: la ambición de la teoría, desarrolla lo que ya habíamos anticipado, un tercer paradigma sistémico.

Aclaremos que autopoiesis es la propiedad de un sistema para crear su propia estructura y los elementos de que se compone; se refiere por supuesto a sistemas vivos.

El punto de partida de Luhmann es el reconocimiento de la complejidad. La sobreabundancia de relaciones y posibilidades, de conexiones, plantea la imposibilidad de establecer correspondencias solo biunívocas y lineales entre un par de elementos del sistema. Esto estaría dado por el aumento de la diferenciación en la sociedad contemporánea.

Al incorporar el concepto de autorreferencia establece importantes diferencias con respecto al concepto clásico de sistema elaborado entre otros por Bertalanffy. Recordemos que el concepto clásico de sistema establece que un sistema es un conjunto de elementos que mantienen determinadas relaciones entre sí y que se encuentran separados de un entorno determinado. De esta manera, el sistema se define siempre respecto a un determinado entorno.

Para Luhmann el sistema contiene en sí mismo la diferencia con su entorno, y por tanto es un sistema autorreferente y autopoiético. De éste modo, al unir la autorreferencia – que hace al sistema incluir en sí mismo el concepto de entorno –  y la autopoiesis – que posibilita al sistema elaborar, desde sí mismo, su estructura y los elementos de que se compone –  queda conformada la base teórica de éste autor.

Lo que es autorreferente queda encerrado en sí mismo, sin contar con nada externo a él. No obstante, Luhmann incorpora dos conceptos que hacen variar ésta afirmación: el de la observación y el de la diferencia.  Para poder observar, es necesario manejar un esquema de diferencias, de modo que nunca habrá una observación neutral. Al observar se elige uno de los puntos de vista que componen la diferencia y se describe lo que se ve de acuerdo con dicho punto de vista. Los sistemas autorreferentes, mediante la observación se observan a sí mismos y observan su entorno, estableciendo determinados procesos de selección a efectos de reducir la complejidad del entorno que les rodea. Para Luhmann la autorreferencia no deja encerrado al sistema en sí mismo, sino que éste posee clausura y apertura.

Otro aspecto novedoso en ésta teoría está dado porque privilegia el funcionalismo  por sobre el estructural-funcionalismo. Tratemos de aclarar con simpleza esto: la función es más importante y determinante en los sistemas que la estructura donde dichas funciones se desarrollan. El funcionalismo clásico al privilegiar la estructura frente a la función hacía pensar que todo estaba destinado a mantener precisamente dicha estructura.

Al referirse concretamente a los sistemas sociales, el autor sostiene que “la sociedad es un sistema autorreferente y autopoiético que se compone de comunicaciones. A su vez, puede diferenciarse en distintos subsistemas, cada uno de ellos cerrado y autorreferente, que poseen un ámbito determinado de comunicaciones y de operación, que limitan su entorno y reducen la complejidad de un modo especializado”.

Cuando mencionamos diferenciación nos estamos refiriendo, en un nivel general a la apertura de la sociedad en subsistemas tales como el derecho, la economía, la política, la religión, etc.; y a un nivel más particular, a la cada vez mayor fragmentación del conocimiento provocada por las especializaciones profesionales.

Otro aspecto a reforzar está dado por el concepto de selección, mediante el cual los sistemas sociales logran reducir adecuadamente la complejidad.

En cuanto a considerar a las comunicaciones como eje central de las sociedades contemporáneas, tengamos en consideración que para el autor, los sistemas sociales no están compuestos por seres humanos, sino de comunicaciones. Los seres humanos, sistemas autorreferentes que tienen en la conciencia y el lenguaje su propio modo de operación autopoiética, son el entorno de la sociedad.

Habíamos estudiado los dos primeros paradigmas sistémicos pudiendo expersarlos como pares de conceptos, al tercero también podría indicárselo de esa manera:

1er. Paradigma                                                          todo / partes

2do. paradigma (L.  Bertalanffy)                                todo / entorno

3er. paradigma (N. Luhmann)                 elemento/relación

Otro aspecto a tener en cuenta es que, al aumentar la complejidad de un sistema, llegará un momento en el que será imposible a un elemento relacionarse con todos los demás. Tal complejidad obligará a la selección, o sea a asumir el riesgo de desechar lo que se ha considerado no relevante. A éste tipo de complejidad, interna del sistema, se debe agregar otra: la de la falta de información completa necesaria para poder comprender y describir su entorno.

En comparación con lo expresado por el segundo paradigma en cuanto al límite de los sistemas, para N. Luhmann “un límite separa, pues, elementos, pero no necesariamente relaciones; separa acontecimientos, pero deja pasar efectos causales”. Este concepto haría innecesaria entonces la clasificación de sistemas abiertos y cerrados.

No debemos dejar de considerar además que por medio de la autopoiesis se estaría avanzando respecto al segundo paradigma, dado que del cambio de estructuras se pasa al nivel de auto constitución de sus elementos. Hay un pasar de la autoorganización a la autopoiesis. Tomemos por caso lo estudiado en dinámica de sistemas: allí se tratan de observar los distintos estados (estructuras) del sistema a través del tiempo dadas determinadas condiciones iniciales y políticas que regulan decisiones. Pero en la teoría de los sistemas autopoiéticos el problema que se plantea es cómo se puede pasar de un acontecimiento elemental al siguiente, o sea que la dificultad no está en la capacidad de repetición sino en la capacidad de conexión.

Luhmann evita elaborar modelos para evitar dar idea de estructura. Por ello, quizá las aplicaciones prácticas de ésta teoría no pueden llevarse a cabo con las simulaciones de la dinámica de sistemas, pero quizá sí puedan encararse con la metodología de los systems thinking.

Estos conceptos, fragmentados y extremadamente simplificados, tratan de aportar al estudiante un breve panorama de los actuales desarrollos teóricos referidos a los sistemas, elementos éstos importantísimos en nuestro quehacer profesional.

 

PROFUNDIZANDO EN EL CONCEPTO DE CIBERNETICA

La particular propuesta de analizar a mediano y largo plazo las consecuencias futuras de las decisiones que se ponen en marcha en una organización, intentando así ejercer un gobierno del comportamiento del sistema, y no sólo un control sobre la misma, reconoce su fundamento teórico en una disciplina poco conocida y menos aún difundida en los ámbitos académicos encargados de formar profesionales en Ciencias Económicas: la cibernética.

Cibernética del primer orden:

Mientras Ludwing von Bertalanffy explicaba y daba a conocer su Teoría General de los Sistemas, en 1948 apareció Cybernetics  de Norbert Wiener, como consecuencia de los entonces recientes adelantos en la tecnología de las computadoras, en la teoría de la información, y las máquinas autorreguladas (Bertalanffy, 2006).

Si bien en un principio la cibernética fue considerada una disciplina técnica, por su estrecha vinculación con la tecnología y las maquinas autorreguladas, Wiener llevó sus principales conceptos, como la retroalimentación e información, mucho más allá de los campos de la tecnología, y los generalizó en los dominios biológico y social.

Lo que resulta sumamente importante y digno de ser destacado es la manifestación que realiza Bertalanffy: “La cibernética, como teoría de los mecanismos de control en la tecnología y la naturaleza, fundada en los conceptos de información y retroalimentación, no es sino parte de una teoría general de los sistemas; los sistemas cibernéticos son un caso especial – por importante que sea – de los sistemas que exhiben autorregulación.” (Bertalanffy, 2006 : 41)

Esta afirmación de Bertalanffy resulta entonces muy significativa: considera a la cibernética como un subconjunto de su Teoría General de los Sistemas, manteniendo entonces la esencia de los sistemas.

“Por donde se lo mire, el cibernético ve fenómenos de control y comunicación, de aprendizaje y adaptación, de autoorganización y evolución.” … “Una formulación simple pero poderosa de la esencia de la cibernética es aquella en donde sus conceptos clave son procesos y producto y su metodología principal es para modelar la forma  de los procesos y sus productos, abstraídos de cualquier cuerpo particular.” (Scott Bernard, en Marcuello, 2006 : 128-129)

Actualmente, de entre los científicos vinculados con la Teoría General de los Sistemas, los cibernéticos se distinguen como especialistas de los problemas que tienen que ver con procesos de control y comunicación.

En esta primer instancia de la cibernética, la disciplina es comúnmente utilizada en la búsqueda de soluciones a problemas de naturaleza tecnológica. Sus aportes teóricos principales son, entre otros:

a)     la causalidad circular: esto ha sido ya analizado con anterioridad, pero vale insistir en el rechazo de los análisis lineales, y en el reconocimiento de una red de interacciones por la que, un elemento que inicia una variación dentro del sistema, al cabo de un tiempo, recibe las influencias de aquella variación.

b)     La retroalimentación positiva y negativa: la primera implica una amplificación de la variación respecto al objetivo que se profundiza en cada unidad de tiempo transcurrida.  La negativa refiere a una reducción de las desviaciones.

Cibernética del segundo orden:

El término es acuñado en los 70´ por Heinz von Foerster quien definió a la cibernética del primer orden como la cibernética de los sistemas observados, mientras que refirió a la segundo grado como la cibernética de los sistemas que observan. (The term was coined by Heinz von Foerster, who defined first-order cybernetics as the cybernetics of observed systems, and second-order cybernetics as the cybernetics of observing systems.) (traducción del autor)

Por medio de la introducción del uso de modelos como estrategia cognitiva científica legítima, la cibernética introduce la observación como acción cognitiva. (Aguado J. M., en Marcuello, 2006)

Esto resulta de suma importancia para nuestro trabajo como profesionales en Ciencias Económicas: puestos a analizar un problema de información y/o comunicación en un sistema, en primer lugar se intentará “tomar conocimiento” de cómo se comporta dicho sistema cibernético. Aparece así antes mencionado observador.

Ahora bien, todos los observadores puestos a observar un mismo sistema, observan lo mismo?

Para contestar ésta pregunta cabe analizar algunos puntos. En primer lugar, cada observador tiene su propia subjetividad, conformada por una particular experiencia no solo profesional. En segundo término, cada observador tiene sus propios intereses, persigue distintos objetivos, producto de una particular comprensión de la tarea que le ha sido asignada, lo que lo hará buscar en sentidos distintos. En tercer lugar, cada observador, de acuerdo con la estrategia cognitiva que antes se mencionara, elaborará un modelo del sistema observado. En dicho modelo incluirá aquellos aspectos que considera relevante para tomar la idea de su conformación y comportamiento, dejando de lado los elementos que considere accesorios y que solo agregan datos dificultando la captación de la realidad.

Visto esto, la respuesta a si todos los observadores ven lo mismo, es NO.

Decía  von Foester “Todo lo dicho es dicho por un observador” y “el entorno no contiene información; es como es” (Scott B. en Marcuello, 2006: 138). Es así que derivamos en que frente a los sistemas, nuestras observaciones no son observaciones directas de la “realidad”, sino construcciones basadas en nuestras observaciones. Son observaciones de las observaciones.

Un concepto central en la cibernética: gobernar

Su inicial aplicación a la técnica y sobre todo a la de máquinas autorreguladas hizo que el denominado feed-back (retroalimentación) fuese un eje central de la teoría.

Actualmente, a partir de los cambios producidos por la cibernética del segundo orden, la cibernética tiene un giro importante, y sus aplicaciones comienzan a generalizarse en el estudio de organismos vivos, dentro de la biología, o dentro del campo de la sociedad, donde uno de los ejemplos típicos de organización social es la empresa, ámbito natural del desarrollo de los profesionales en Ciencias Económicas. Un ejemplo de esto es la aparición de la Sociocibernética, disciplina en pleno desarrollo conceptual y que cuenta con no más de 15 años desde sus comienzos.

Este aplicar los conceptos cibernéticos al estudio de las organizaciones sociales es lo que permitió la inclusión del observador dentro del sistema y que hizo que se pase de sistemas observados a sistemas que observan, con lo que resulta así necesario exponer los supuestos del análisis y la perspectiva adoptada en los análisis para poder identificar la particular postura del análisis y del analista.

Esto ha llevado también al redescubrimiento de la cibernética en cuanto a su significación por el nombre utilizado: cibernética viene del griego kybernetes que significa gobierno (steering, feed-forward).

“Gobernar en el sentido cibernético no es una reacción frente a eventos, es decir a sus desviaciones, producidas en el pasado. Al contrario, es una  reacción frente a eventos anticipados en un futuro.“ (Hornung, B., en Marcuello, 2006 : 49)

Κυβερνήτης (kybernetes) significaba antiguamente “arte de pilotar un navío”.  Se refiere sin dudas al gobierno de la embarcación, donde se intentan tomar acciones preventivas para que el viento o las olas no desvíen la nave de su curso. 

La cibernética y los profesionales en Ciencias Económicas:

Como conclusión de lo expuesto se puede destacar:

  1. La teoría general de los sistemas y la cibernética del segundo orden, proveen de un marco conceptual para el desarrollo del profesional frente a los sistemas sociales empresa.
  2. Debe tomarse en consideración la particular perspectiva de cada analista.
  3. Los profesionales, recurren a la construcción de modelos (o sea que simplifican la realidad para hacerla aprehensible).
  4. Tomar decisiones que afectan el comportamiento de un sistema empresa pone en marcha mecanismos que originarán cambios en el mediano y largo plazo.
  5. Estos cambios, a medida que se van produciendo, podrán acercar los valores testigos a los deseados o alejarlos, por lo que será necesario ir corrigiendo la marcha según las mediciones.
  6. Mucho más conveniente resultaría para el sistema que las hipótesis de soluciones puedan ser analizadas sobre un modelo, en cuanto a sus efectos en el mediano y largo plazo, en lugar de ponerlas en marcha y verificar qué sucede en la realidad.
  7. Indudablemente sería de gran valor poder gobernar los sistemas sociales empresa en los que se actúa, en lugar de solo tratar de controlar para corregir.

Rosario, Enero 2011

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

ARNOLD, Marcelo y OSORIO, Francisco, Introducción a los Conceptos Básicos de la Teoría General de Sistemas, en Cinta de Moebio Nro. 3, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, (1998)

BERTALANFFY, L., Teoría General de los Sistemas, Fondo de Cultura Económica, 2006

FOERSTER, H. von, Las semillas de la cibernética, Gedisa, 1991

FORRESTER, Jay W., Diseñando el futuro, Universidad de Sevilla, (1998)

GARCÍA, Juan Martín, Creación de Modelos de Ordenador, Universidad  Politécnica de Catalunya , (1999)

LUHMANN, NIKLAS,  Sociedad y sistema: la ambición de la teoría, Paidós, (1997)

MARCUELLO SERVOS, Chaime (Comp.), Sociocibernética, lineamientos de un paradigma, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2006

SENGE, Peter, La Quinta Disciplina, el arte y la práctica de la organización abierta al aprendizaje, Granica, 1995

SENGE, Peter, La Quinta Disciplina en la Práctica, Granica, 1997

SYSTEMSS THINKING PRESS, en The DNA of Orgnizations, The Systemss Thinking Approach, (2001)

SYSTEMSS THINKING PRESS, en The ABC’s of Systemss Thinking, (2001)

UNIVERSITAT POLITECNICA E CALALUNYA, Creación de Modelos en Gestión de Empresas (1999)

WIENER, Norbert, Cybernetics or control  and comunication in the animal and the machina,CambridgeMass.: MIT Press, 1994

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