Ciencia, Tecnología y Sociedad

CIENCIA, TECNOLOGIA Y SOCIEDAD

Guía de Estudio preparada por el Prof. Héctor Zamorano

Facultad Ciencias Económicas y Estadística (UNR – Argentina)

Cátedra Tecnología de la Información III

 

1.- INTRODUCCION

Esta guía de estudio merece al menos un par de aclaraciones:

En primer lugar decir que pretende mostrar una visión global, generalizada, sobre las interacciones entre los tres elementos componentes del título: la ciencia, la tecnología y la sociedad.

En segundo término, comentar que ésta versión de la guía es escrita para los denominados “nativos informáticos”, y viene a reemplazar a la anterior, dedicada a los “inmigrantes informáticos”. Los nativos han nacido apretando botones y moviendo un mouse, parecieran tener una disposición genética para ello.

Volviendo al tema de la interacción de los tres elementos antes mencionada, esto resulta importante para los futuros profesionales en Ciencias Económicas, por diversos motivos: en primer lugar porque este estudio permitirá conocer el contexto social donde desarrollarán su actividad, identificar sus características y tendencias; por otro lado, ésta guía intentará enfatizar sobre aspectos no deseables que acompañan a la tecnología, tratando de ésta manera poner en la balanza no solo ventajas y formatos llamativos, sino también inconvenientes a ser tenidos en consideración.

Centraremos entonces nuestra atención en los impactos que provoca la tecnociencia en la cultura y la labor del profesional en Ciencias Económicas.

En primer lugar, una aclaración terminológica que resulta no solo importante sino interesante: en el presente trabajo se hará uso del término “tecnociencia”, que fuera acuñado por el filósofo francés P. Virilio. Este término intenta llamar la atención sobre la actual estrechísima relación existente entre la ciencia y la tecnología. La ciencia, con sus avances en el conocimiento, no solo permite sino que también reclama de la tecnología una cada vez más sofisticada producción de instrumentos para desarrollar su labor investigativa. Por su parte, la tecnología se encuentra cada vez en mejores condiciones de producir dichos instrumentos debido a que utiliza de los conocimientos proporcionados por la ciencia. Este ciclo de realimentación es tan rápido en la actualidad que se hace difícil separar o distinguir los productos de la tecnología de la producción científica.

En la actualidad, la tecnociencia produce nuevos y cada vez más complejos elementos. Tales dispositivos, al menos en principio, o declamativamente, nos permiten afrontar las complejidades de nuestra vida diaria, no obstante, deberá reconocerse que también son generadores de complejidades.

En primer lugar, debemos considerar que no todas las personas pueden utilizar los nuevos productos de la tecnociencia. La gente mayor de edad que afronta éste mundo tecnológico sin una preparación previa, todos aquellos que no han tenido acceso a la educación, o todos los que no poseen recursos económicos que les permitan acceder a dichos elementos. Ninguno de éstos grupos podrá disfrutar de los publicitados beneficios de los productos de la tecnociencia.

Resulta también interesante recordar lo manifestado por Neil Postman, al referirse a las consecuencias de la intromisión de la tecnología en la sociedad. Este autor sostuvo que cuando una nueva tecnología aparece y se instala dentro de un grupo social, es algo que no se “agrega” o se adiciona a la cultura de dicho grupo social, sino que es algo que producirá un cambio en la cultura de esa comunidad, el resultado será sin duda una cultura diferente a la anterior. Y en el proceso de dichos cambios, siempre hay beneficiados y perjudicados.

Tanto los estudios realizados dentro de la corriente denominada “Ciencia, Tecnología y Sociedad” como las actuales investigaciones de la “Construcción Social de la Tecnología” (SCOT), ambas realizan sus estudios y análisis una vez que las innovaciones han sido introducidas en la sociedad, una vez que la sociedad, o mejor dicho, parte de ella, ha comenzado a utilizar los nuevos instrumentos, aparatos, o elementos.

Indudablemente resulta sumamente importante como también necesario analizar, investigar, cómo los grupos sociales modifican sus comportamientos cuando incorporan esos nuevos aparatos a sus vidas, como operan con la realidad a partir de esos nuevos instrumentos, de qué manera dan utilidad a dichos elementos.

Pero, siempre hay un pero, la pregunta que no ha sido aún formulada es: porqué aparecen esos nuevos aparatos?

Lo que se está sugiriendo con la introducción de éste planteo es analizar un paso antes de que los nuevos productos sean introducidos en la sociedad. Observar los momentos previos a la aparición de dichos elementos en el mercado.

2.- Algunos impactos que provoca la tecnociencia en la cultura y la labor del profesional en Ciencias Económicas.

La sociedad actual está siendo profundamente movilizada por la tecnociencia; el problema es determinar hacia donde  dirige su influencia, y si esa dirección es la deseable de entre todas las posibles.

Estas cuestiones nos ubican ya a las puertas de un análisis social, de manera que podría abordarse la problemática sociológica planteada por el impacto tecnocientífico aludiendo a tres aspectos:

a) Estos llamados avances de la tecnociencia, en especial todo aquello relacionado con la informática, enmascara una exacerbada tendencia al individualismo, provocando procesos de exclusión social.

b) La pretendida racionalidad atribuída a los adelantos antes indicados debe necesariamente ser analizada desde un punto de vista crítico.

c) Míticamente se ha atribuído a la informática el predicado de igualdad y democratización, cuando en realidad no hace más que profundizar cada vez más la brecha tanto laboral, como educacional.

2.1.- EL PROBLEMA DEL INDIVIDUALISMO:

La revolución industrial de la época de “La división del trabajo social (Emile Durkeim, 1893)” afectó profundamente la relación de las personas con respecto a su trabajo, y modificó las formas de sociabilidad reconocidas hasta el momento.

Hoy, “la brecha más representativa del capialismo contemporáneo ya no es aquella que separa a patrones de empleados, sino la que divide a los empleados de los desempleados” (Iazzetta, Osvaldo). Esta expresión – tan simple y tan dramática al mismo tiempo – lleva dentro de sí la explicación del porqué hoy el proceso de diferenciación y especialización, lejos de ser integrador resulta desintegrador.

Una frase hecha y que por repetida es tomada sin analizarse su contenido es la que predica que las nuevas tecnologías facilitan la distribución de bienes y servicios. Lo que expresa pareciera estar bien, ser algo deseable, pero queda desvirtuada si la completamos convenientemente: las nuevas tecnologías facilitan la distribución de bienes y servicios entre quienes tienen acceso a ellas. Queda así evidenciado una de las formas que adquiere el proceso de exclusión, el que se dirige hacia aquellos que no pueden acceder a esas tecnologías. En el siglo pasado, con la revolución industrial, los pobres permanecían dentro de la sociedad, podían insertarse de algún modo en la producción; los nuevos pobres de hoy, en cambio, están fuera de la cultura y del conocimiento, por tanto, no tienen cabida en la sociedad ni posibilidad alguna de inserción en la producción actual (caracterizada por los servicios).

2.2.- EL PROBLEMA DE LA RACIONALIDAD:

Siempre se ha ido produciendo   en el capitalismo un desarrollo que intenta incrementar la productividad del trabajo por medio de la introducción de nuevas técnicas. Las innovaciones técnicas se producían esporádicamente dando nuevos impulsos y originando cambios. Pero en la actualidad, la asociación de la ciencia y la técnica, o sea la tecnociencia, han acelerado a un ritmo vertiginoso los progresos en aplicaciones tendientes a mejorar la productividad del trabajo.

Este proceso lleva a formas de comportamiento condicionado: las sociedades avanzadas parecen aproximarse a un tipo de control del comportamiento dirigido más bien por estímulos externos que por normas (HABERMAS, Jürgen, 1998).

Es algo tan cotidiano el avance tecnocientífico que, una vez que ha sido  legitimado es institucionalizado por la sociedad que a partir de ésto lo determina como algo normal, que existe independientemente de ella, y que conforma, al decir de Berger y Luckman, parte de la construcción social de la realidad. Y en virtud de esa institucionalización (producto de haber internalizado lo legitimado) no se advierte que en nombre de la racionalidad lo que se está logrando es imponer una determinada forma de oculto dominio político. Dice Habermas que la acción racional con respecto a fines es, por su estructura misma, ejercicio de controles. Y esto nos lleva a institucionalizar otro elemento: el dominio, que resulta así irreconocible pasando totalmente inadvertido.

Cabrían aquí una serie de consideraciones:

– la intromisión de la herramienta informática en la empresa de hoy, tanto para la captura de datos, su proceso y elaboración de información que sea útil para apoyar la toma de decisiones, ha sido recibida por los empresarios como por los profesionales en Ciencias Económicas, sin ningún tipo de cuestionamiento o reparo. Es más, pareciera que los productos de la tecnociencia deben incorporarse y actualizarse como única forma de poder avanzar en la gestión de la administración de empresas.

– Es asombroso comprobar con qué obediencia se aceptan las explicaciones que empiezan con las palabras “el ordenador muestra …” o “el ordenador ha determinado que…”

– las interfaces de computadora son diagramadas de una manera tal que no solo se refieren al tema sobre el que versan, sino que inducen al usuario con determinados modelos de interacción y significación.

– Tal como lo indica la Teoría de la Acción, una herramienta potencia las capacidades del hombre, pero al mismo tiempo las limita exclusivamente a las propias posibilidades que esa herramienta posee.

– Un peligro subyacente al avance tecnológico estaría determinado por los condicionamientos que éstos avances producirían generando una mano de obra especializada, consumidores dóciles y usuarios resignados, advirtiéndose de ésta manera la existencia de formas sutiles de intromisión en valores culturales, lo que haría necesario determinar umbrales de nocividad de las herramientas.

Concretamente, en la labor profesional, la interacción con un soft preelaborado implicaría limitar la capacidad de análisis de ese profesional, dado que deberá ceñirse a las posibilidades y alternativas que el soft le ofrezca.

2.3.- EL PROBLEMA DE LAS DESIGUALDADES:

No puede ignorarse que la tan nombrada en nuestros días “globalización”,  separa a quienes se adaptan al mundo  y quienes no pueden hacerlo (FITOUSSI, Jean-Paul, 1997). En ésta afirmación se hace referencia a las desigualdades estructurales que se producen entre países y regiones. Pero indudablemente podemos transpolar dichas desigualdades a los grupos sociales concretos que conviven interactuando en dichos países o regiones, y además, dentro mismo de éstos grupos sociales podemos tambíen advertir las mismas desigualdades producto de la posibilidad o no de adaptación que mencionaba Fitoussi. Es así que en el  derrotero de éste análisis nos encontramos con uno de los más expresivos indicadores de desigualdad social de la actualidad: el cambio que se ha venido (y sigue) produciéndose en los requerimientos de cualificaciones para acceder a los empleos.

Hoy se vive dentro de lo que los sociólogos denominan la sociedad credencialista. Se necesita exhibir credenciales para ser alguien: los Masters, Postgrados, cursos de perfeccionamiento, cursos de capacitación, etc. Para acceder a un empleo las empresas dan preferencia a quienes cuentan con tales credenciales; indudablemente es una manera de contar con gente capacitada sin tener que asumir los costos de la capacitación.

A su vez, los progresos de la ciencia, la tecnología y los actuales productos de la tecnociencia ponen a disposición de los ejecutivos y gerentes un conjunto de herramientas sofisticadas, y permiten a los operarios disponer de consolas informatizadas para dirigir los procesos productivos. Evidentemente, éstas nuevas herramientas de la sociedad del conocimiento requieren de especiales capacidades para su manejo.

En éste punto es donde se advierte, al contrario de lo que algunos opinan, como se profundiza cada vez más la brecha que separa a aquellos que pueden acceder a la utilización de los avanzados instrumentos y modelos de aquellos otros, generalmente más numerosos, cuya capacitación limitada no se lo permite.

Ya se ha mencionado que en épocas anteriores, tomemos por caso la Revolución Industrial, los pobres permanecían dentro de la sociedad, podían de alguna manera incorporarse al proceso productivo; hoy, los nuevos pobres en cambio están fuera de la cultura y del conocimiento, por lo que quedan excluídos del proceso productivo y por tanto, son expulsados de la sociedad.

No debe pasarse por alto además el otro tipo de exclusión que se genera, el de la exclusión de las elites, esa exclusión voluntaria que permite a grupos de alta cualificación separarse para de esa manera marcar una diferenciación respecto del resto.

Esto es un dato de la realidad, fácilmente comprobable, y resulta muy difícil de ser rebatido por aquellos que opinan que la tecnociencia viene a mejorar la calidad de vida y democratizar la sociedad, salvo que esa opinión esté referida exclusivamente para el grupo de privilegiados con acceso a esos avances, y sobre todo, con posibilidad de acceso a la capacitación.

Muy acertada y clarificadora la sentencia de Fitoussi: “El crecimiento de las desigualdades entre trabajo calificado y trabajo no calificado sería la consecuencia de la no neutralidad del progreso técnico”.

2.4.- LA SITUACION ACTUAL:

Uno de los peligros subyacentes al avance tecnocientífico estaría determinado por  los condicionamientos que avances de éstas características producirían, generando una mano de obra especializada, consumidores dóciles y usuarios resignados, lo que implica una forma sutil de intromisión en los valores culturales. Ante éste peligro cabría la necesidad de determinar “umbrales de nocividad” de las herramientas usadas por quienes toman las decisiones en la empresa (ILLICH Ivan, 1978).

De todos modos, no puede dejarse de reconocer que la complejidad de los sitemas sobre los que hay que actuar hace que sea imposible abarcar todas las variables y posibilidades sin recurrir a la utilización de modelos adecuados, los que se transforman así en herramientas indispensables para el proceso de toma de decisiones. El problema surge de la aceptación y utilización incondicional de modelos elaborados por expertos, exaltando virtudes y posibilidades sin considerar los inconvenientes que podría traer aparejado.

3.- TECNOLOGIA Y COMPLEJIDAD SOCIAL. ANALIZANDO UN PASO  ANTES.

 

la pregunta que no ha sido aún formulada es: porqué aparecen esos nuevos aparatos?

Lo que se está sugiriendo con la introducción de éste planteo es analizar un paso antes de que los nuevos productos sean introducidos en la sociedad. Observar los momentos previos a la aparición de dichos elementos en el mercado.

UN PASO ANTES

En el análisis de las interrelaciones existentes entre innovaciones tecnológicas y sociedad es necesario no dejar de plantearse algunos interrogantes. Por ejemplo:

–         De quienes son las ideas innovativas?

–         Para qué han sido pensadas las innovaciones?

–         Cuáles son sus objetivos?

–         Podemos considerar todos los nuevos productos de la tecnociencia con el mismo nivel de importancia?

ALGUNAS RESPUESTAS Y EVIDENCIAS

A los efectos de contestar los interrogantes planteados, pero recurriendo a argumentos no solo teóricos sino tomados de la realidad, se analizarán en primer lugar, tres artículos periodísticos aparecidos en un importante diario de circulación en Argentina, publicados entre los últimos días del año 2006 y los primeros del 2007. Con éstos artículos que describen aspectos de la realidad, no solo de Argentina sino a nivel mundial, será posible descubrir respuestas para las preguntas planteadas.

1.- “No se puede dejar a Google todo el manejo de la cultura” (Diario La Nación, Enero 17 del 2007): este artículo periodístico presenta un reportaje realizado al presidente de la Biblioteca Nacional de Francia, Jean-Noel Janneney. Google, el popular buscador de internet, está planeando digitalizar 15 millones de libros. Tanto los editores como los autores se mostraron preocupados por esta expectativa. Se preguntaban qué pasaría con sus derechos. Por otro lado, un interrogante surgió en las Bibliotecas nacionales: “Qué lengua, y en definitiva, qué cultura dominará con esa herramienta?” Jeanneney está de acuerdo con la idea de poner los libros a disposición del público en internet, pero él desaprueba la manera en que dicho sitio web ofrecerá los resultados a los que consulten dicha base de datos. El presidente de la Biblioteca Nacional de Francia se refiere concretamente a un problema ideológico, y  lo sintetiza diciendo que él mismo intentó en Google la búsqueda de antecedentes de libros de Víctor Hugo, el gran autor francés. Al hacerlo obtuvo como resultado una lista de 20 libros en inglés, y 1 en alemán, pero ninguno en francés, la lengua nativa del autor buscado. Esto evidencia la preocupación de Janneney en cuanto al monopolio que ejercerá el buscador.

2.- “El hombre se fusionará con la tecnología” (Diario la Nación, Diciembre 31 del 2006). En éste artículo periodístico, Ray Kurzweil, un gurú de la inteligencia artificial reconocido mundialmente, dijo que él cree que no existen razones para temer al rápido desarrollo de la tecnología. Kurzweil predice que la humanidad tendrá un futuro mejor donde, entre otras cosas, las enfermedades serán vencidas. Además argumenta que, si pretendemos detener el desarrollo tecnológico, la amenaza de la tecnología aumentaría porque dicho desarrollo continuaría aunque de manera ilegal y subterránea. Partiendo de las propias palabras de Kurzweil, éste reconoce un hecho importante: la tecnología posee una amenaza, y agrega en sus dichos que tan solo la responsabilidad de los científicos puede proteger a la sociedad de dicha amenaza. Resulta interesante la siguiente declaración de Kurzweil: “A medida que mejoremos nuestro cerebro con tecnología nos vamos a volver más graciosos y tendremos una mayor capacidad de amar. Vamos a tener relaciones sexuales en situaciones de realidad virtual, lo cual conlleva muchas ventajas. Para empezar, nuestro cuerpo en la realidad virtual puede ser distinto que el que llevamos en la realidad real. …” Queda claro entonces que la innovación tecnológica es pensada fuera de la sociedad, y por solo unos pocos. Declaraciones como ésta última demuestran que algunas innovaciones no surgen para atender una necesidad de las personas, sino que son ideadas solo por algunos científicos, o a lo sumo, también por algún autor de temas de ciencia ficción.

3.- “La guerra por la TV digital” (Diario La Nación, Diciembre 24 del 2006). En Argentina se están analizando tres posibilidades para la adopción de un sistema de TV digital. Este nuevo sistema de señal produciría entre otras cuestiones, un mejoramiento de la calidad de la imagen.

Una vez decidido el sistema a utilizar, se iniciarían una serie de negocios e inversiones para implementar la infraestructura necesaria y la venta del servicio. Se trata sin duda de un negocio millonario. 

A grandes rasgos, los tres estándares requieren adaptaciones y las prestaciones a la larga serán similares.

Así, la innovación tecnológica, en este caso de la TV, se involucra en la política: los representantes de las tres partes interesadas en ser seleccionadas vienen al país, se reúnen con altos funcionarios, muestran las virtudes y ventajas de sus sistemas. Comienzan los lobbies que inclusive involucran a gobiernos extranjeros, se hacen promesas al gobierno de  abrir nuevas fábricas, incrementar la demanda de mano de obra, invertir en infraestructura, etc.

No cabe duda que se trata de un negocio … y uno grande.

INNOVACIÓN NECESARIA VS. INNOVACIÓN INNECESARIA

En la 6º Conferencia Internacional de Sociocibernética, llevada a cabo en Maribor, Eslovenia en el 2005, fue presentado un “paper” (Zamorano, 2005), donde se discutía la influencia de la innovación tanto en aspectos de formación profesional como en cuanto a su repercusión económica, mediante el análisis de su desarrollo implementado en un modelo matemático de simulación, desde el punto de vista de los países no desarrollados, fundamentalmente vendedores de materias primas y compradores de productos elaborados. Quedaba claramente evidenciado en los escenarios producidos por la simulación del modelo, que para éste tipo de economías, la “puerta de la globalización” dejaba pasar todo tipo de productos, y el resultado observable era el desmejoramiento paulatino de la economía y el consecuente deterioro de su sistema educativo. Analizando los porqués de tal situación, cuando el argumento de la globalización expresa exactamente lo contrario, se llegó a una interesante conclusión. Esa puerta abierta de la globalización permitía el paso de todo tipo de productos, desde los más necesarios y útiles (maquinaria productiva, vacunas, etc.) hasta los más superfluos e incluso innecesarios (un abrigo con teléfono móvil incorporado: el marcador en la manga y el micrófono y audífono en la solapa).

–         ¿Podemos considerar todos los nuevos productos de la tecnociencia con el mismo nivel de importancia?

La respuesta a ésta pregunta es la clave de la solución al problema que mostraba el modelo simulado.

Pero ésta es una pregunta que rara vez aparece. Es más,  ignorarla está en la esencia del embate globalizador.

La Unión Europea, según ha publicado el Diario el País (Madrid, España), ha presentado su Libro Verde, donde entre otros aspectos, analiza la evolución de los países integrantes del grupo en cuanto a la Innovación y el Desarrollo. Muestra entonces un ranking de países de acuerdo a aspectos como: importancia relativa de la inversión en Investigación y Desarrollo de sus empresas; cantidad de personas que se desempeñan en las áreas de investigación y desarrollo en las empresas, etc. Pero aquí también se evita la pregunta antes formulada. En la elaboración de dichos rankings no se distingue qué es lo que investiga o desarrolla cada empresa, todo vale lo mismo, todo se considera con la misma importancia, todo es vendible y por tanto todo es negocio.

Surge así otro tema interesante para el análisis. La tecnología modifica comportamientos y modos de interacción en los grupos sociales donde es introducida, pero conforma subgrupos de aquellos que pueden acceder a dichas innovaciones. Se forman así grupos menores que comparten dicha tecnología, grupos de los cuales otros quedan excluidos. Esto lleva a tomar en consideración una de las dos formas de exclusión: la exclusión deseada, la de los grupos que se excluyen porque así lo quieren para diferenciarse de los otros, considerando entonces a la innovación tecnológica como un símbolo de estatus.

RESUMIENDO LA IDEA:

Como se ha desarrollado hasta ahora, incluso con la evidencia presentada de la vida real, hemos podido ver que:

  1. La innovación es pensada y concebida fuera de la sociedad, sin su participación, y solo por unos pocos.
  2. Dependemos de la responsabilidad de los científicos para que la sociedad se vea protegida de las amenazas de la tecnología.
  3. La innovación tecnológica trae aparejados problemas culturales y de ideología.
  4. El avance tecnológico se corresponde con el negocio: “En la carrera del consumo, la línea de llegada siempre se desplaza más rápido que el consumidor más veloz” (BAUMAN, 2006, 78).
  5. Muchas veces, la conjunción de esos intereses ideológicos y económicos llevan a que se generen “necesidades artificiales”, a que se inventen y se instalen en la sociedad necesidades creadas al solo efecto de poder vender las soluciones. La innovación innecesaria de la que se habló en párrafos anteriores son un ejemplo de ello.

Es así que las complejidades, muchas veces son creaciones humanas. El objetivo de éstas complejidades es poner en el mercado nuevos aparatos que permitan a las personas afrontar esas complejidades creadas artificialmente.

Por supuesto, esas complejidades indudablemente generan exclusión. Exclusión de todos aquellos que no pueden acceder a tener la nueva tecnología, o a acceder a sus beneficios.

Al respecto resulta sumamente útil recurrir a lo que expresó Ralph Dahrendorf cuando sostuvo que mientras que las posibilidades u ofertas del mercado aumentaban considerablemente, las titularidades o capacidades de acceso se reducían considerablemente (de nada sirve un supermercado lleno de productos novedosos – posibilidades – si los consumidores no pueden acceder a adquirirlos – titularidades- )

Este comportamiento es posible porque la libertad económica propuesta y sostenida por el actual sistema económico y la globalización produce una sociedad cada vez más desigual en la que se observa una cada vez mayor concentración de la riqueza en manos de los menos.

QUE PUEDE HACERSE ANTE ESTE PANORAMA?

Resulta necesario analizar los efectos de la innovación en la sociedad. Los procesos de innovación no pueden dejarse solo en manos privadas. Debe recordarse lo ya analizado anteriormente en cuanto a que la innovación es pensada por solo unos pocos y sin tener en cuenta los intereses de la sociedad, que además existe un trasfondo ideológico en los procesos innovativos, y que inevitablemente todos estos nuevos desarrollos desembocan fatalmente en negocios.

Aquí entonces, la palabra clave es regulación.

Tengamos en cuenta que regulación no es una mala palabra. La regulación existe en todos los países, incluso en aquellos que toman la libertad de comercio como una de sus principales banderas.

Los gobiernos cuentan con herramientas que les permiten la regulación de distintos aspectos no solo de su economía sino también de su vida política, social, familiar.

Mediante dichas herramientas, en el caso de la innovación tecnológica, los gobiernos pueden apoyar o desalentar determinados desarrollos según se los considere favorables o no para sus intereses.

Entre dichas herramientas podríamos citar:

  1. Aplicación de tasas impositivas diferenciales.
  2. Dar créditos a baja tasa de interés para financiar proyectos considerados positivamente.
  3. Manejar protecciones arancelarias para frenar la importación de productos innecesarios.
  4. Otorgar subsidios para favorecer el desarrollo local.

DEFENSA A ALGUNAS OBJECIONES A LA IDEA AQUÍ PRESENTADA:

Hay quienes se oponen a la idea de la regulación, y más aún, a la idea de la existencia de innovación innecesaria, sosteniendo que quién tiene el poder de decidir es el mercado.

Quienes esto sostienen olvidan que el mercado es una simple suma de intereses individuales, que no tienen en cuenta el interés común ni el desarrollo económico y social de su país. Quienes tienen la obligación de tener una visión holística, global, sobre dichos comportamientos es el gobierno, que deberá velar por una consecución de resultados congruentes con su plan estratégico. La existencia de un plan estratégico, una visión política a mediano o largo plazo, justifica además la decisión de qué tipo de desarrollos deben favorecerse y cuales no.

Otros sostienen que lo que para algunos puede ser considerado como innovación innecesaria, para otros podría resultar necesaria. Es cierto. Todo depende del punto de vista. El planteo de ésta idea está realizado desde el punto de vista de un país en desarrollo, productor de comodities y comprador de tecnología avanzada y/o sofisticada. Por tanto, resulta fundamental controlar que los recursos sean bien invertidos y no solamente gastados. En la 6º Conferencia Internacional de Sociocibernética, llevada a cabo en Maribor, Eslovenia, en 2006, mediante la simulación realizada sobre un modelo matemático desarrollado en Dinámica de Sistemas, dejé en evidencia precisamente éste punto, al demostrar cómo la globalización, con la diseminación de productos innecesarios afectaban los procesos económicos de los países compradores.

En cuanto a cómo puede evitarse el problema de la exclusión por el no acceso a la tecnología, la cuestión merece otras atenciones. Garantizar el acceso a la educación es una de las principales premisas. La redistribución de la riqueza que debe favorecer el Estado es otro de los pilares fundamentales, tratando de cortar el acentuado proceso de concentración económica que se viene observando.

Para quienes sostienen que las condiciones contextuales van evolucionando, cambia la cultura, cambian las necesidades, y por tanto puede variar aquello que fuera considerado necesario y útil, la respuesta es simple. Lo necesario y útil depende de las definiciones estratégicas de cada Estado. Los planes estratégicos son y deben ser sujetos de revisión, modificación y adecuación, con lo que todo tipo de redefiniciones resultarían no sólo normales sino necesarias.

PARA CONCLUIR:

Han sido principalmente analizados dos problemáticas relativas a la interacción de la tecnociencia y la sociedad: a) el creciente proceso de exclusión de todos aquellos que son dejados de lado por el sistema económico; b) la importante cantidad de innovación innecesaria que aparece para satisfacer necesidades artificialmente creadas.

No obstante, existen algunos otros interesantes problemas sociológicos a tener en cuenta.

Por ejemplo, se observa en la actualidad un llamativo crecimiento del individualismo que ensombrece y oculta toda forma de cooperación. Inclusive aumentan formas de control y dominación provocadas por el uso de determinadas innovaciones, como por ejemplo es el caso de algunos softs aplicativos que transforman a los profesionales que operan con ellos en meros “cargadores de datos” limitando al mínimo y adormeciendo sus capacidades intelectuales obligándolos a aceptar razonamientos y soluciones impuestas por un algoritmo diseñado por otro.

Y lo que es más alarmante, la publicidad transforma en muchas ocasiones a éstos productos en símbolos de estatus social, incentivando su compra al solo efecto de seguir en un grupo de pertenencia.

Todos éstos temas deben ser considerados a la hora de analizar el impacto de la tecnociencia en los grupos sociales. Pero, como lo he sugerido en el título de éste trabajo, el análisis debería comenzar un paso antes, un paso antes de que los productos sean introducidos en la sociedad.

Rosario, Enero 2011

BIBLIOGRAFÍA

ANDER-EGG, Ezequiel, Técnicas de Investigación Social, El Cid Editor, 1983.

ANTONI,Josefina, Alumnos Universitarios: el porqué de sus éxitos y fracasos, Miño y Dávila Editores, 2003

ARACIL, Javier, Introducción a la Dinámica de Sistemas, Alianza Universidad

Textos, 1983.

BAUMAN Zygmunt, Modernidad Líquida, Fondo de Cultura Económica, Argentina, 2006

BERGER, T. y LUCKMANN, T. (1994); La Construcción Social de la Realidad; Amorrortu Editores

BUNGE, Mario, Sociología de la Ciencia, Editorial Sudamericana, 1998.

CHOMBSKY, N. (1999); La Sociedad Global; Colección Editorial Política

DAHRENDORF, R. (1990); El Conflicto Social Moderno; Mondadori

Diario “La Nación” (Buenos Aires, Argentina), 24/12/2006; 31/12/2006; 17/01/2007

DEL ARENAL, Celestino, Introducción a las Relaciones Internacionales, Tecnos, 1990.

Galbraith, J. (1996); Una Sociedad Mejor; Crítica

MARTINEZ, Silvio, REQUENA, Alberto, Dinámica de Sistemas, Alianza Editorial, 1986.

TEZANOS TORTAJADA, Jose F., La Explicación Sociológica, Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, 1988.

Van DIJK, Teun, Ideología, una aproximación multidisciplinaria, Gedisa Editorial, 1999.

VIRILIO, P. (1997); El Cibermundo, la Política de lo Peor; Cátedra

WOOLGAR, Steve, Ciencia: Abriendo la Caja Negra, Anthropos, 1991.

ZAMORANO, Héctor, La Dinámica de Sistemas y los Modelos de Simulación por Computadora, en Sociocibernética, lineamientos de un paradigma, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2006, pags. 357 á 388

ZAMORANO, Héctor, Indicadores para la Gestión de Conservación en Museos, Archivos y Bibliotecas, Alfagrama Ediciones, Buenos Aires, 2008

ZAMORANO, Héctor, Tecnología y Complejidad Social: Analizando el paso previo, en Tecnología y Complejidad Social, Edit.um (Ediciones de la Universidad de Murcia), 2009, pags. 221 á 232.

ZAMORANO, Héctor, Modelos de simulación como apoyo a la toma de decisiones. (trabajo presentado – expuesto y publicado – en el 16º

Congreso Nacional de Profesionales en Ciencias Económicas. Rosario, Octubre 2006) en  http://www.galleanoyzamorano.com.ar/hector.htm

ZAMORANO, Héctor, Innovation: The Impact of Technoscience on Culture and Social Knowledge  (Trabajo presentado en la 6ª Conferencia Internacional de Sociocibernetica llevada a cabo en Maribor, Elovenia, Julio 2005) en http://www.galleanoyzamorano.com.ar/hector.htm

ZAMORANO, Héctor, Modelo de simulación para la Gestión y Medición del Capital Intelectual (trabajo presentado en la 4ta. Conferencia Internacional de Sociocibernetica llevada a cabo en Corfú – Grecia- Julio 2003) en http://www.galleanoyzamorano.com.ar/hector

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s